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Clara de Frutos diseña el sello del centenario del Lyceum Club Femenino
¿Qué ocurre cuando una ilustración tiene que resumir cien años de historia?
La respuesta está en el nuevo sello que Clara de Frutos, ilustradora, directora de arte y profesora de Voxel School, ha diseñado para conmemorar el centenario del Lyceum Club Femenino.
El sello, presentado por Correos el 21 de septiembre de 2026, forma parte de la serie Pioneras y rinde homenaje a una institución que, desde su fundación en Madrid en 1926, se convirtió en un importante espacio de encuentro, cultura y pensamiento para las mujeres. La emisión cuenta con una tirada de 6 millones de ejemplares.
Pero detrás de una pieza tan pequeña hay mucho más que una ilustración. Hay una historia que investigar, una identidad que construir y una idea que conseguir transmitir con muy pocos elementos.
Y precisamente ahí es donde la ilustración y la dirección de arte tienen un papel fundamental.
¿Qué fue el Lyceum Club Femenino?
El Lyceum Club Femenino nació en Madrid en 1926 bajo la presidencia de María de Maeztu y se convirtió en un espacio de encuentro para mujeres vinculadas a la cultura, la educación, la ciencia, el arte y otros ámbitos profesionales.
Durante sus años de actividad organizó conferencias, recitales, cursos, presentaciones de libros y exposiciones de mujeres artistas. También fue un lugar de debate sobre cuestiones sociales y políticas de su tiempo, incluido el sufragio femenino.
Su primera sede estuvo en la Casa de las Siete Chimeneas y, en 1931, la asociación se trasladó a la calle San Marcos 44.
Entre sus integrantes estuvieron figuras como María de Maeztu, Victoria Kent, Zenobia Camprubí, Clara Campoamor, María Teresa León o Carmen Baroja, pero también cientos de mujeres cuya participación había quedado durante décadas mucho menos documentada.
De hecho, uno de los trabajos de investigación impulsados con motivo del centenario ha permitido ampliar el censo histórico hasta superar las 500 socias documentadas, recuperando nombres, trayectorias e historias que habían quedado dispersos en archivos públicos, privados y familiares.
Sello para conmemorar el centenario del Lyceum Club Femenino
Una biblioteca mucho más que libros
Uno de los elementos centrales del Lyceum fue su biblioteca.
No era únicamente un lugar donde consultar libros. Funcionaba como un espacio de acceso al conocimiento y de intercambio de ideas en una época en la que las mujeres todavía encontraban numerosas barreras para acceder a determinados espacios culturales y académicos.
La propia investigación del centenario ha puesto el foco en esta biblioteca y en la documentación que permite reconstruir quiénes fueron las mujeres que formaron parte del club.
Sin embargo, su historia también está marcada por la pérdida y la dispersión. Tras la Guerra Civil, la sede fue incautada y la biblioteca terminó siendo subastada décadas después, contribuyendo a la dispersión de sus fondos.
Por eso, el centenario no se limita a celebrar una fecha. También funciona como una oportunidad para recuperar una memoria que durante décadas permaneció fragmentada.
Del contexto histórico a una imagen
Convertir toda esta historia en una imagen es uno de los grandes retos de un proyecto de ilustración como este.
Un sello tiene unas dimensiones muy reducidas. En este caso, el formato es de 24,5 × 35 milímetros. A pesar de ese espacio limitado, tiene que funcionar como una pieza visual reconocible y, al mismo tiempo, representar el significado de aquello que conmemora.
Aquí entra en juego la dirección de arte.
Antes de dibujar, hay que entender qué historia se está contando, qué elementos son realmente importantes y cómo convertir conceptos abstractos —memoria, cultura, conocimiento, comunidad o legado— en decisiones visuales.
Es un proceso muy parecido al que encontramos en otros sectores de las industrias creativas: desde una película de animación hasta un videojuego, una campaña visual o una identidad gráfica.
La imagen no aparece de la nada. Parte de una investigación y de una intención.
Clara de Frutos: de la ilustración a la dirección de arte
El proyecto conecta directamente con la trayectoria profesional de Clara de Frutos, que combina ilustración, concept art y dirección de arte.
Formada en Bellas Artes y especializada en ilustración, Clara ha desarrollado parte de su carrera en el ámbito de la animación, trabajando como concept artist y background artist en producciones como Wolfwalkers y My Father’s Dragon, de Cartoon Saloon.
También trabaja como directora de arte en Teidees y compagina su actividad profesional con la docencia en Voxel School.
Su perfil es un buen ejemplo de cómo las fronteras entre disciplinas creativas son cada vez más permeables. Ilustración, concept art, diseño visual y dirección de arte comparten muchas herramientas y procesos, aunque cada ámbito tenga sus propios objetivos.
Y un proyecto como este permite ver cómo todas esas disciplinas pueden encontrarse en una misma pieza.
Imagen de la presentación del sello
Cuando una ilustración se convierte en identidad
Un sello no funciona únicamente como un soporte postal.
También es una pequeña pieza de comunicación visual que va a circular, reproducirse y formar parte de la memoria colectiva.
En este caso, el diseño de Clara de Frutos forma parte de la serie Pioneras de Correos y busca evocar el espíritu del Lyceum como espacio de encuentro, pensamiento y creación colectiva.
Además, la emisión tiene una dimensión especialmente significativa: 6 millones de sellos llevarán esta historia a distintos lugares.
Eso convierte una ilustración de pequeño formato en una pieza con una enorme capacidad de difusión.
Y es precisamente una de las particularidades del trabajo de un ilustrador: una imagen puede terminar teniendo usos, públicos y recorridos muy diferentes de los que imaginamos cuando empezamos a crearla.
Una historia que cabe en un sello
El centenario del Lyceum Club Femenino está sirviendo para recuperar la historia de una institución y, sobre todo, de las mujeres que formaron parte de ella.
En septiembre de 2026, además, se ha inaugurado en la Fundación Ortega-Marañón una exposición dedicada a su historia, sus integrantes y su legado, dentro del programa de actividades del centenario.
El sello diseñado por Clara de Frutos se suma a esa recuperación desde otro lenguaje: el de la ilustración y la comunicación visual.
Porque a veces una imagen no necesita contar toda una historia.
Solo necesita conseguir que queramos conocerla.